TAKUWORLD - Una aventura de Jaime y Marta en busca del hermano del primero por los Mundos Otaku. Una noche cualquiera de un día cualquiera, el pequeño Erik fue secuestrado por una misteriosa fuerza que lo hizo desaparecer del mundo real. Celesta, una de las guardianas de la imaginación, les explicó a Jaime y a Marta lo sucedido y les convenció para que emprendieran un viaje fantástico para reclutar a los héroes más famosos de los mangas que tienen en las estanterías de sus habitaciones.

A partir de este momento, en el que consiguen abrir las puertas de los mundos de la imaginación, conocieron a Naruto, a Ran Kotobuki, a Goku, a Ai Amano y a Link. Con el equipo al completo y después de superar numerosas pruebas de valor, amistad, persuasión y sacrificio, descubrieron que el enemigo en cuestión era Gabriel, otro guardián de la imaginación, que corrupto de poder, intentaba dominar ambos mundos sin que nadie lo controlara.

Erik, quien había adoptado una forma futura pero ansiosa de venganza hacia su hermano, por no hacerle caso cuando era pequeño, se enfrentó a Jaime en un dramático duelo en el que éste último lo convencería de que realmente sí que lo quería y que la única manera de derrotar a Gabriel era descubriendo la luz interior que todos ellos poseían.

Una vez que el malvado guardián sucumbió, Celesta hizo regresar a sus mundos a los personajes imaginarios, quedando las puertas entre una dimensión y otra abiertas... ¿Fue un error? No te pierdas este año OTAKUWARS, la segunda parte de esta original aventura.

OTAKUWORLD, fue el sexto musical para el grupo de teatro Mangaku y supuso después de Unidos contra el Ángel Caído crossover entre Sailor Moon y Saint Seiya en el 2002, otra apuesta arriesgada donde conseguirían enlazar en una misma historia original, personajes de las más variadas series de animación japonesa. Naruto, Gals, Bola de Dragón, Video Girl Ai y La leyenda de Zelda, fueron las cinco series elegidas que inspiraron los diferentes mundos de la imaginación. Para los guardianes de la imaginación se eligieron diseños de los defensores de los portales interdimensionales de la saga Mortal Kombat, mezclados con rasgos de chamanes indios, como símbolo místico.

Más de una veintena de actores amateur, se metieron en la piel de sus héroes de papel en esta obra musical, con la que se quiso rendir homenaje a todas las series de manga y animación japonesa, favoritas por el gran público y que tan buenos ratos nos hacen pasar a los aficionados.